La última apertura de Grup Amicks en Barcelona combina una cocina que apuesta por el producto de calidad explorando las posibilidades de la brasa, una bodega con más de 150 referencias y una propuesta de coctelería en un espacio de estética contemporánea y personalidad propia.
En Bar Amicks, la amistad es también una manera de entender la gastronomía. Desde su apertura a mediados de julio, el restaurante ha ido dando la bienvenida a sus primeros amicks, aquellos que ya han encontrado en este nuevo enclave del Born un lugar al que volver, compartir y alargar la sobremesa. La última apertura de Grup Amicks nace con esa vocación de encuentro, pero también con una propuesta gastronómica de marcado carácter, en la que la cocina mediterránea y el producto de primera pasado por el fuego articulan una nueva manera de entender la brasa.
Una cocina honesta y mediterránea con la brasa como protagonista
En Bar Amicks, el fuego es el punto de partida de una cocina mediterránea honesta que apuesta por el producto y se articula alrededor de la brasa. Carnes, pescados, mariscos y vegetales pasan por las llamas, donde adquieren carácter y profundidad, para después dar paso a elaboraciones que incorporan técnica, matices y nuevas capas de sabor. Una propuesta que trasciende el concepto tradicional de restaurante de brasa y que encuentra su identidad en el equilibrio entre el protagonismo del producto y una cocina más elaborada, sin solemnidad y con espacio para la sorpresa.
a carta combina bocados, platillos y elaboraciones que recorren distintas expresiones de esta cocina. No faltan clásicos del tapeo, como las gildas, las bravas o las croquetas. Estos conviven con propuestas como las zamburiñas a la brasa con tomate confitado, ajo y perejil o el rodaballo con pilpil de miso, que muestran cómo el fuego se integra en elaboraciones del mar de mayor complejidad. Como no puede ser de otra manera, las carnes tienen un papel destacado, con opciones como las mollejas de cordero o la presa ibérica adobada a la brasa y la picaña de rubia gallega, uno de los platos estrella de la casa. La propuesta se completa con recetas a base de vegetales como la zanahoria a la brasa con queso mató y pesto o la remolacha con crema de almendras y frutos rojos, que amplían el repertorio de sabores y texturas de una cocina contemporánea, vibrante y con personalidad. El fuego también está presente en la parte dulce que redondea la experiencia, con postres como la piña caramelizada a la brasa.
Una propuesta líquida a la altura
El vino y la coctelería comparten protagonismo en Bar Amicks y amplían las posibilidades de disfrutar de su propuesta, desde el aperitivo hasta la sobremesa. La bodega reúne más de 150 referencias de distintas procedencias y estilos, con una presencia destacada de vinos naturales y de mínima intervención, junto a etiquetas de Cataluña, el resto de España y otros territorios internacionales. Una selección diversa que invita tanto a descubrir nuevas referencias como a encontrar el maridaje adecuado para cada plato.
Para el aperitivo, la carta de bebidas incluye clásicos como el Aperol Spritz, el Campari Spritz o el vermut casero Amicks, junto a una propuesta de coctelería que combina recetas reconocibles con creaciones propias, como el Humo (fino, agua de tomate y chile picante) o Ceniza (Bourbon, mantequilla, café y brownie), entre otros. Una oferta que se completa con alternativas sin alcohol y que acompaña los distintos momentos de encuentro que tienen lugar en el restaurante, invitando a brindar y alargar el encuentro.
Un espacio moderno y abierto al Born
La ubicación de Bar Amicks, en la calle Allada-Vermell, forma parte de la experiencia que propone el restaurante. En un entorno con carácter propio, la terraza invita a disfrutar del ambiente de la plaza y de la vida del Born, mientras que el interior ofrece una atmósfera moderna, minimalista y cálida, con una estética actual que acompaña la personalidad de la propuesta gastronómica. La combinación entre el espacio interior y el exterior permite que Bar Amicks se adapte a distintos momentos, desde una comida hasta una copa al final del día, y refuerza su vocación de convertirse en un punto de encuentro en el barrio.
El arte contribuye a dar carácter al espacio, con obras de la pareja de artistas Maite y Manuel y una colección de piezas de Iván Tobar, artista con quien el padre de Martín Pimentel mantuvo una relación de amistad y para quien ejerció como marchante. Una presencia que conecta también con los vínculos personales que forman parte de la historia del proyecto.
Sobre Grup Amicks
Esta sinergia perfecta de talentos cuenta con el impulso y la visión estratégica de Grupo Amicks. Con la apertura de Fonik, el grupo encabezado por Martín Pimentel suma una nueva coordenada a su paisaje culinario barcelonés, uniéndose a sus exitosas propuestas de referencia como Bar Pimentel, Taberna Nardi, V de Vermut, Casa Pepi, Culkin y Sr Antúnez. En el caso de Fonik, el papel del equipo de Martín Pimentel ha ido mucho más allá de la concepción del negocio: han sido los artífices de crear desde cero la identidad del concepto y de firmar el cuidado proyecto de interiorismo. El resultado es una estética magnética que arropa a la perfección esa doble alma de cafetería y listening bar.
En definitiva, una esquina que nace con la ambición de ser el refugio de los amantes de lo auténtico, ofreciendo un espacio para disfrutar con los cinco sentidos donde el sabor y la escucha mandan sobre todas las cosas.
BAR AMICKS
Qué: Bar Amicks
Dónde: Carrer de l’Allada-Vermell, 11, Ciutat Vella, 08003 Barcelona
Horario: De lunes a domingo de 13:00 h a 23:00 h
Instagram: @baramicks







