Álava, un territorio para descubrir sin prisas

Hay lugares que no necesitan grandes campañas para sorprender. Basta con recorrerlos, detenerse en sus paisajes, hablar con sus gentes y sentarse a disfrutar de su gastronomía para comprender que todavía quedan destinos capaces de ofrecernos algo cada vez más difícil de encontrar: Álava es autenticidad.

Esa fue precisamente la sensación que nos llevamos después de asistir en Barcelona a la presentación turística de Álava y Vitoria-Gasteiz, una cita organizada por la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ante más de medio centenar de agencias de viajes, turoperadores y medios especializados.

El director de Empleo, Comercio y Turismo, Felipe García, y la concejala de Promoción Económica, Empleo, Comercio y Turismo, María Nanclares
El director de Empleo, Comercio y Turismo, Felipe García, y la concejala de Promoción Económica, Empleo, Comercio y Turismo, María Nanclares

  

El encuentro nos permitió descubrir un territorio que va mucho más allá de la imagen que tradicionalmente asociamos al País Vasco. Álava es montaña, bosque, vino, patrimonio, pueblos medievales, gastronomía y naturaleza, pero también es un destino cómodo para recorrer, sin grandes desplazamientos y todavía alejado de la masificación de otros lugares turísticos.

Y ahí reside buena parte de su atractivo.

Un destino que se disfruta a otro ritmo

Durante la presentación quedó patente que Álava quiere posicionarse como un destino para quienes buscan otra manera de viajar. Un turismo más pausado, sostenible y vinculado al territorio, donde el viaje no consiste únicamente en acumular lugares visitados, sino en disfrutar de cada experiencia.

Podemos comenzar la jornada en Vitoria-Gasteiz, continuar entre bosques y montañas, detenernos en una pequeña localidad medieval, visitar una bodega de Rioja Alavesa y terminar alrededor de una mesa degustando producto local.

Todo ello sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.

La propuesta adquiere todavía más interés para quienes buscamos destinos con personalidad propia y experiencias alejadas de las rutas turísticas más convencionales.

Vitoria
Vitoria

Vitoria-Gasteiz, la puerta de entrada

La capital alavesa funciona como una magnífica puerta de entrada al territorio.

Pasear por su Almendra Medieval supone descubrir una ciudad con siglos de historia concentrados en un espacio relativamente reducido. Sus calles, plazas, palacios, iglesias y restos de la antigua muralla permiten realizar un recorrido por diferentes etapas de la historia de Vitoria.

Uno de los grandes iconos es la Catedral de Santa María, la conocida Catedral Vieja, cuyo proceso de restauración ha permitido convertir la propia visita en una experiencia cultural.

Pero Vitoria-Gasteiz guarda otra sorpresa que nos parece especialmente interesante: su relación con la naturaleza.

La ciudad está rodeada por el denominado Anillo Verde, una extensa red de parques y espacios naturales que permite descubrirla caminando o en bicicleta. Salburua, Armentia o Zabalgana son algunos de los espacios que forman parte de este cinturón verde.

Es una característica que diferencia claramente a Vitoria-Gasteiz de muchas otras capitales y que explica por qué la ciudad encaja tan bien en esta nueva forma de entender el turismo.

Salto del Nervion
Salto del Nervion

Cuando la naturaleza se convierte en protagonista

Pero para descubrir la verdadera dimensión natural de Álava hay que salir de la capital.

El territorio está salpicado de espacios naturales de enorme belleza. Gorbeia, Valderejo e Izki ofrecen paisajes muy diferentes, desde grandes bosques y montañas hasta valles y formaciones rocosas.

Uno de los escenarios que más llama la atención es el Salto del Nervión, especialmente espectacular en época de lluvias, cuando el agua se precipita desde una de las cascadas más conocidas del País Vasco.

También merece una visita el Parque Natural de Valderejo, un espacio de gran valor paisajístico donde el senderismo permite adentrarse en algunos de los rincones más salvajes del territorio.

Y es precisamente aquí donde descubrimos una de las grandes fortalezas de Álava: la posibilidad de disfrutar de una naturaleza espectacular sin tener la sensación de encontrarnos en un destino turístico saturado.

RIOJA ALAVESA Bodegas YSIOS
RIOJA ALAVESA Bodegas YSIOS

De los bosques al paisaje del vino

El contraste llega cuando viajamos hacia el sur.

Los verdes paisajes de montaña dejan paso progresivamente a los viñedos de Rioja Alavesa, donde el vino se convierte en una forma de entender el territorio.

Laguardia, Labastida, Elciego o Labraza son algunas de las localidades que permiten combinar patrimonio, paisaje y enoturismo.

Aquí encontramos pequeñas bodegas tradicionales junto a algunas de las propuestas arquitectónicas más sorprendentes de la región. La visita a una bodega puede convertirse así en mucho más que una degustación: es una manera de comprender cómo el vino ha moldeado el paisaje, la economía y la cultura de toda una comarca.

Y, naturalmente, la experiencia continúa en la mesa.

Iglesia de Alaitza
Iglesia de Alaitza

Gastronomía para entender un territorio

Si existe una forma especialmente agradable de conocer Álava, es a través de sus sabores.

La gastronomía forma parte esencial de la propuesta turística y combina producto local, cocina tradicional, pintxos, restaurantes contemporáneos y una extraordinaria cultura del vino.

Durante el encuentro celebrado en Barcelona pudimos comprobarlo en el cóctel final, donde los vinos de Rioja Alavesa y los txakolis de Aiaraldea fueron los protagonistas.

Una pequeña muestra de lo que significa viajar por Álava: conocer un paisaje también a través del paladar.

Playa de Landa-embalse de Ullibarri-Gamboa
Playa de Landa-embalse de Ullibarri-Gamboa

Un territorio lleno de historias

Más allá de los grandes atractivos turísticos, Álava ofrece además numerosos lugares que todavía permanecen fuera de los circuitos más conocidos.

El Valle Salado de Añana es uno de ellos. Sus miles de eras de sal construyen un paisaje único que permite comprender cómo se ha desarrollado durante siglos una actividad tradicional que continúa formando parte de la identidad del territorio.

También encontramos pequeñas villas medievales, santuarios, iglesias románicas y muestras de arte medieval que permiten construir rutas culturales muy diferentes.

La Llanada Alavesa, por ejemplo, guarda auténticas joyas para quienes disfrutan descubriendo patrimonio menos conocido, mientras que localidades como Salvatierra/Agurain permiten acercarse a la historia medieval del territorio.

Y precisamente este patrimonio menos evidente es uno de los grandes argumentos de Álava: no todo está descubierto a primera vista.

Almudena Cid, la exgimnasta y actriz pone en valor la naturaleza, el patrimonio y la enogastronomía del Territorio
Almudena Cid, la exgimnasta y actriz pone en valor la naturaleza, el patrimonio y la enogastronomía del Territorio

Almudena Cid, una embajadora que conoce el territorio

La presentación tuvo además una protagonista muy especial: Almudena Cid, exgimnasta, actriz y presentadora, que ha asumido el papel de embajadora de Álava y Vitoria-Gasteiz tras su nombramiento honorífico en FITUR.

Su intervención aportó una visión especialmente personal.

Después de haber recorrido numerosos países durante su carrera, Cid reivindicó la capacidad de su tierra para sorprender y destacó precisamente aquellos pequeños placeres que a menudo olvidamos cuando viajamos lejos: la tranquilidad, los bosques, los pueblos, la gastronomía y la posibilidad de estar en contacto con la naturaleza.

Su recorrido imaginario por el territorio nos llevó desde las montañas del Gorbea hasta Rioja Alavesa, pasando por el Valle Salado y, naturalmente, por la Almendra Medieval de Vitoria-Gasteiz.

Una ciudad que, en sus palabras, permite concentrar en muy poco espacio una enorme parte de su historia.

Valle Salado Añana
Valle Salado Añana

Barcelona, un mercado estratégico

La elección de Barcelona para esta presentación tampoco es casual.

Cataluña representa uno de los principales mercados emisores para Álava y, durante 2025, cerca de 49.000 viajeros catalanes visitaron el territorio, generando casi 106.000 pernoctaciones en hoteles, agroturismos, casas rurales y apartamentos turísticos.

Además, la conexión aérea directa entre Barcelona y Vitoria-Gasteiz facilita todavía más una escapada que puede combinar la capital con el resto del territorio.

Durante la jornada también se presentó al sector profesional catalán la plataforma de comercialización de paquetes turísticos de Álava, impulsada en 2025 por la Diputación Foral y que ya cuenta con agencias de España y otros países.

El objetivo es conseguir que esta oferta llegue a más viajeros y que Álava gane presencia como alternativa dentro del turismo nacional e internacional.

Vinos Rioja alavesa
Vinos Rioja alavesa

Álava, el lujo de viajar sin prisas

Después de conocer su propuesta, nos quedamos con una idea muy clara: el verdadero lujo de Álava no está únicamente en sus hoteles, sus bodegas o su gastronomía, sino en el espacio, el silencio, la naturaleza y la posibilidad de descubrir lugares auténticos sin sentirnos parte de una multitud.

Desde una capital histórica y verde como Vitoria-Gasteiz hasta los bosques de Gorbeia, el Salto del Nervión, el Valle Salado, las villas medievales o los viñedos de Rioja Alavesa, el territorio propone un viaje sorprendentemente diverso.

Un destino que invita a caminar, mirar, comer, beber, respirar y, sobre todo, bajar el ritmo.

Y en un momento en el que cada vez buscamos más experiencias auténticas y menos turismo de masas, probablemente esa sea una de las mejores cartas de presentación de Álava.

Fotografías: Turismo de Alava

Consejos

spot_img

spot_img

spot_img

spot_img

spot_img
martes, noviembre 3, 2026

Artículos relacionados